¿Porque las cerraduras deben ser cómodas?

cerradura llaveLos productos de cerrajería no son elementos de decoración de una puerta, ni mucho menos un juego para niños. La cerrajería tiene la responsabilidad de evitar que intrusos violen la privacidad y la seguridad de los dueños. Además de brindar absoluta privacidad en los espacios.

Pero nuestras diferencias anatómicas, psicológicas y motoras obligan a los fabricantes cerrajeros del masnou, a crear soluciones de cerrajería que se adapten a todas las necesidades de seguridad. Así como a la creación de servicios que lleven a entender dichas preferencias según el entorno, los usuarios y el alcance económico.

Las cerraduras siempre han sido muy parecidas, en forma, mecanismos y acabados, incluso no siendo de un mismo fabricante. Pero ahora se hacen necesario otros requerimientos, por la necesidad de proteger estructuras físicas con funciones muy distintas.

Por ejemplo, un hospital puede requerir productos de cerrajería muy distintos que las de una entidad bancaria, o una residencia que las necesidades de seguridad de un centro comercial. Las cerraduras pueden ser muy similares pero los dispositivos que adornan o facilitan su apertura deben estar adaptados a la frecuencia de tránsito y ergonómicamente adaptados al usuario general.

Aperturas rápidas

La mejor estrategia para evitar ser sorprendido por un maleante en la puerta de un establecimiento, es poder entrar rápidamente. Para ello las cerraduras deben estar diseñadas para facilitar la apertura mecánica, electrónica o motorizada.

Se puede pensar que la comodidad no incide en los niveles de seguridad, pero es falso. Si los usuarios se sienten cómodos con las llaves físicas o inalámbricas, esto hace que se pueda ingresar mucho más rápido y por consiguiente se evitan riesgos innecesarios en tratar de entrar.

Las llaves físicas han pasado de moda y comienzan a estar contraindicadas en zonas de alta peligrosidad. Los profesionales de la cerrajería en el masnou, recomiendan cerraduras modernas que pueden abrir en segundos accionando la apertura de manera inalámbrica o con la activación por medio de rasgos físicos.

Manejo adecuado

La sociedad mundial ha incorporado durante las últimas décadas espacios especiales para el desenvolvimiento de los minusválidos, o personas con discapacidad de cualquier índole. La cerrajería se ha adaptado a estos cambios, ya que las personas deben poder manejar el instrumento para garantizar su funcionamiento correcto.

Por ejemplo, si las cerraduras son duras para activar con la manija, las personas más débiles como ancianos, niños o enfermos se les dificultara, lo que dejaría el producto entrever. Las cerraduras con pomo de gran tamaño dificultarían a las personas con manos pequeñas poder girarla y de cual modo aquellas muy pequeñas para personas de gran tamaño.

Protección ante accidentes

Las cerraduras deben ser cómodas y facilitar el acceso o por el contrario el cierre, por la necesidad de salir de ciertos establecimientos con prisa o bajo circunstancias de emergencias, en el caso de los bienes inmuebles.

Una cerradura debe ser cómoda para garantizar la seguridad, que se genera al manipular un accesorio ergonómicamente adecuado, tecnológicamente aceptable y hasta ingeniosamente creada para cubrir cualquier incontinencia de uso.